La fuerza del trabajo colectivo por los derechos de la naturaleza.

Después de haber recorrido varias ciudades de Sudamérica, Sao Paulo en Brasil, fue una de las más impactantes. Esta es una ciudad interesante, enorme, llena de edificios al máximo, calles con autopistas, muy pocos parques y áreas verdes. Durante el viaje, pasamos mucho tiempo en zonas rurales y una de las cosas que más recuerdo de entrar en las ciudades es la falta de “verde”, la ausencia del canto de los pájaros y el aire pesado.

Allí en Sao Paulo, encontramos a Henny Freitas, a quien entrevistamos en noviembre del 2017. A continuación les contamos su historia…

Henny se define a sí misma como una mujer a quien el movimiento le da estabilidad  y por eso se ha especializado en diversos temas a lo largo de la vida. Ha viajado por el mundo muchísimo y de maneras no convencionales. Hizo un viaje de 1 año y medio por el Río Amazonas en el Barcoiris, un barco hecho de material reciclado, dando clases de arte y reciclaje en el camino.

Actualmente vive en la ecoaldea Aratikum, en Alto Paraíso de Goiás, Brasil. Es facilitadora y autora del e-libro “Manual de Sociocracia – Nuevas formas de democracia en Latinoamerica”, es periodista, designer social, permacultora, ambientalista y activista por los Derechos de la Naturaleza, la Madre Tierra. Cuestionar el derecho a la ciudad, a través de nuevos parques, es lo que la motiva a actuar en su ciudad natal, São Paulo. Nos cuenta con orgullo que su padre bromea, diciéndole que estudió tanto para finalmente convertirse en hippie, lo que nos causó unas buenas risotadas. Conversar con ella implicó profundas conversaciones, cambios de paradigmas y aprendimos mucho sobre su trabajo, mientras disfrutamos de una soleada tarde en pleno centro.

Nos habló sobre el grupo de ciudadanos de Sao Paulo que desde el 2013 están organizados para proteger las pocas áreas verdes que la ciudad aún mantiene. Y hoy, en septiembre del 2018, esta historia tiene un feliz y valioso desenlace.

 

La cita para entrevistarla fue cerca del Parque Augusta, uno de los parques protegidos por el colectivo. Mientras caminamos hacia el lugar, Henny nos contó que este pequeño reducto de vida ubicado en la mitad de la ciudad está lleno de todo tipo de pájaros y árboles frutales de mango, aguacate, jackfruit y guayaba.

El Parque Augusta es la última área verde del micro centro de Sao Paulo y la historia del movimiento que se ha dado para su protección es un ejemplo para todos.

Henny, nos explicó que Sao Paulo tiene 2.6 metros cuadrados de área verde por habitante, lo que la sitúa entre las ciudades con menos espacio verde por persona de Brasil. La Organización Mundial de la Salud OMS estipula que el área mínima de espacios verdes debe ser 12 m2 por habitante.

Durante muchos años, el parque fue asediado por empresas inmobiliarias, que buscan este tipo de lugares para implementar sus proyectos, sin importar la destrucción de estos espacios vitales para la flora, fauna y para los pobladores de la ciudad que los necesitan como espacios de recreación y conexión con la naturaleza.

Al llegar al parque, nos dimos cuenta de la problemática. Estaba toda el área cercada con planchas de concreto que nos impedían ver su interior. Tuvimos suerte ese día, ya que la puerta estaba entreabierta y pudimos dar un vistazo. Henny estaba ¡muy contenta! Luego de unos minutos, apareció un guardia que nos pidió que saliéramos de la “propiedad privada”.

Su participación en esta historia comenzó cuando en el 2013 muchas personas de diferentes grupos sociales, que se habían unido en defensa de las áreas verdes de la ciudad, ocuparon del parque por 47 días hasta que fueron retirados por las fuerzas de choque, lo que hizo que el caso se hiciera famoso y un largo proceso legal comenzó. En ese momento también se creó el colectivo Rede Novos Parques.

Al salir del parque, nos encontramos con doña Berenice, que estaba haciendo la limpieza de la calle. Ella y Henny se reconocieron y conversamos por un buen rato. Doña Berenice nos explicó, de manera triste, que ella ha podido notar que mientras menos árboles hay en la ciudad, mas pajaritos muertos ella recoge. También nos contó que recordaba las clases de yoga a las que asistió en los días de “ocupación”, en los que el parque se había convertido en un lugar de encuentro y aprendizaje. Doña Berenice nos dijo: “No necesitamos de la universidad para reconstruir lo que es nuestro. Sólo necesitamos de sabiduría, fuerza, coraje y determinación”

 

Luego de 5 anos de activismo en Agosto del 2018, el colectivo ganó el juicio, reclamando así este hermoso parque para uso de la ciudadanía. Todo, gracias a su trabajo mancomunado, de periodistas, madres, padres, niños y niñas y a la increíble inteligencia colectiva, ya que los involucrados son ciudadanos con formación de abogados, juristas, ambientalistas, periodistas. Más sobre la noticia en este enlace.

Hoy, 28 de septiembre del 2018, está en Quito, participando en el Simposio Internacional por los Derechos de la Naturaleza que hoy día conmemora 10 anos de la aprobación de los Derechos de la Naturaleza en la constitución del Ecuador. Henny aprovechará para dar talleres sobre Sociocracia (un tipo de gobernanza más horizontal, participativo y dinámico) en diferentes espacios de la ciudad.

Te invitamos a seguir sus talleres en su FB y su trabajo en www.earthcode.org

Gracias Henny por esa bella tarde y que todo siga fluyendo así de bonito en tu camino.

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